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Resumen

07/05/2004

Monkey Gone To Heaven

20070416160641-1.jpgUno sigue siempre este camino.

Tan beneficioso para la humanidad como una plaga de langosta.

Tan útil para todos como una herramienta vacía.

Cada cual celebra la vida a su manera.

FUNDAMENTO:

there was a guy
an under water guy who controlled the sea
got killed by ten million pounds of sludge
from new york and new jersey
this monkey’s gone to heaven

the creature in the sky
got sucked in ahole
now there’s a hole in the sky
and the ground’s not cold
and if the ground’s not cold
everything is gonna burn
we’ll all take turns
i’ll get mine, too
this monkey’s gone to haven

rock me joe!

if man is 5 [3x]
then the devil is 6 [5x]
then god is 7 [3x]
this monkey’s gone to heaven


A bordo de un Crucero, de la mano de David Foster Wallace.

Estoy escuchando a los Pixies.
07/05/2004 11:25 #. Hay 3 comentarios.

12/05/2004

Maravilla

m-fountain.jpgLlevo días compitiendo con soldados romanos, con hermenéuticos flamencos, con metódicos escépticos científicos, angustiado ante la posibilidad de que todo mi mundo no sea más que un divertido fraude, de que todo lo aprendido hasta ahora, en cuarenta y dos insignificantes años, no sirva para nada. Me asomo a esa ventana (gitana, mediterránea) y me asombro de cuántas variedades de laberinto habitan la caverna, cuántas visiones distintas del infinito conviven entre el amor, el insulto y el odio. Mi ignorancia me salva de la locura (mi amor a la vida me aconseja la distancia) pero también me informa de cómo pudieron ser las cosas. Si en lugar de la pobreza los dioses me hubieran regalado la inteligencia todo sería distinto; si en lugar de dedicarme al vino, al descubrimiento etílico, hubiera dedicado mi tiempo en una sola dirección, bien organizado, disciplinado y heroico, quizás ahora discutiría en ciertos foros desde mi equivocado pánico, desde una única teoría armonizada, en lugar de sufrir persiguiendo sombras espumosas e intentando comprender lo incomprensible. Al fin y al cabo, todo gira alrededor de un solo punto, muy negro, que siempre, siempre se muere; todos hablan porque el silencio, qué duda cabe, es mucho más incómodo. Al fondo, alguien se ríe extraviado en una ciudad desconocida, sin dientes, agazapado en una esquina. ¿Acaso un filósofo? ¿Un científico? Y es que siempre me exijo demasiado.

Durante cierto tiempo, cuando mi vida estaba íntegramente dedicada al vino, yo visitaba los retretes de los bares de Madrid como quien visita un templo. Todos los planetas parecían cacahuetes en un jardín de serrín y banderillas picantes; las cabezas, todas las cabezas, me daban vueltas como tuercas y tornillos irreverentes. Eran los primeros vapores y llegué a pensar en fotografiar todos aquellos maravillosos lugares, en dejar constancia de mi presencia en aquellos templos imprescindibles del conocimiento filosófico, en aquellos receptáculos de la meada universal y cósmica, en aquellos ejemplos definitivos del gran perfume humano.

Entonces, por casualidad, me encontré con Cioran:

Todas las vías, todos los procedimientos de conocer son válidos: razonamiento, intuición, repugnancia, entusiasmo, gemido. Una visión del mundo articulada en conceptos no es más legítima que otra surgida de las lágrimas: argumentos y suspiros son modalidades igualmente concluyentes e igualmente nulas. Construyo una forma de universo: creo en ella, y es el universo, el cual se desploma empero bajo el asalto de otra certeza o de otra duda.

También estaba borracho. Hablaba con babas rojas, elevadas y luminosas:

La inspiración fulgurante, lo mismo que la profundidad laboriosa, nos presentan resultados definitivos e irrisorios. Hoy prefiero tal escritor a tal otro; mañana le tocará la vez a una obra que antaño abominaba. Las creaciones del espíritu -y los principios que las presiden- se resignan al destino de nuestros humores, de nuestra edad, de nuestras fiebres y de nuestras decepciones. Ponemos en tela de juicio todo lo que antaño amamos, y tenemos siempre razón y siempre estamos equivocados; pues todo es válido y todo carece de importancia. Sonrío: nace un mundo; me entristezco: desaparece, y ya se perfila otro.

¡Qué maravilla! Cualquier idiota puede perder lo mejor de su tiempo acorazado en el método científico o en el burdel de la gramática, y, no obstante, a pesar de todo, ser un gran hombre; cualquier gran hombre puede acercarse a las puertas de la verdad y asomarse a mi retrete, al gran perfume humano, y, no obstante, no ser un idiota.

Hecho de menos el vino. Hecho de menos a los hombres.

A los grandes y a los pequeños hombres.

A las mujeres las entiendo menos.

Y es que siempre me exijo demasiado.

FUNDAMENTO:

Marcel Duchamp, Fountain, 1917 (original lost), Readymade: porcelain urinal, Height 60cm, Philadelphia Museum of Art.

Aquí mismo.
12/05/2004 08:18 #. No hay comentarios. Comentar.

17/05/2004

Pregunta

20070322215334-ludwig-comic.jpgTe viene bien el paseo, el sonido familiar de los pasos perdidos, el pequeño laberinto de fríos y madroños. La ciudad se presenta como el exterior de una pregunta, un lugar compartido y extraño donde soñar o caminar despiertos. ¿Qué hace aquí este almendro japonés? ¿Quién es el Príncipe Anglona, quién diablos le ha invitado? ¿Quién vigila la torre mudéjar? La pregunta del día, no obstante, es ésta: ¿Cómo podríamos cambiar de vida? Tú aprietas mi mano porque querrías apresar mi corazón pero yo escapo apresurado hasta las puertas de la civilización, a la lectura del periódico, al sabor amargo de una cerveza. Te respondo que no tendrías que obsesionarte tanto, que lo primero sería aceptar las cosas tal y como son, así de sencillo. Y cruzamos un callejón en sombra y una mirada luminosa, una plaza musical y una conversación de silencio.

Wittgenstein lo explicó con la exactitud matemática de un maestro:

El modo de solucionar el problema que ves en la vida es vivir de modo que lo que es problemático desaparezca. Que la vida es problemática significa que tu vida no se amolda a la forma de la vida. Debes, pues, cambiar tu vida y, en cuanto se adapte a esa forma, desaparecerá lo problemático.

Para añadir más tarde:

¿Pero no tenemos el sentimiento de que alguien que no ve ahí un problema es ciego respecto a algo importante, incluso para lo más importante? ¿No podría decir que quien así vive, vive a ciegas, como un topo, y que si tan sólo pudiera ver, vería el problema?
O no debería decir más bien: que quien vive correctamente, no experimenta el problema como tristeza, ni siquiera como problema, sino más bien como alegría; sería como si un halo brillante rodease su vida en vez de un trasfondo incierto.

¿Qué hacer entonces? El almendro es japonés. Las hormigas vigilan la torre mudéjar.

Te viene bien el paseo: has reemplazado las palabras. Algo ha cambiado de posición y ahora permanece inmóvil, esperando de nuevo.
17/05/2004 12:04 #. Hay 2 comentarios.

19/05/2004

Toda ciencia (remix)

rf29932b.jpgUNO

Tema del día: anteponer a la artimaña del gracioso el celibato mental del sedentario.
O eso, o esto otro: el esperma del nómada –la esfera o la onda impresionable- contagiado por memorias circundantes, que se torna universo onírico.
Cosa de nervios. El hombre, en el centenario de los objetos reales, desciende a la luz de la nada: toma posesión de sus dominios.
Gente sensible: incapaz de permanecer un sólo minuto en silencio.

DOS

El dueño de todo: teje telas de colores en un espacio de aire invisible. Cada tela, compuesta por mil atenciones y mil insuficiencias, es el excedente público de un veneno indigesto prefabricado en privado.

TRES

El dueño de todo: una araña celosa que observa el almacén del mundo; de ahí el veneno. Tema del día: anteponer la artimaña a la araña.

FUNDAMENTO:

La fatiga extrema lleva tan lejos como el éxtasis, con la diferencia de que con ella se desciende hasta los límites del conocimiento.

Emil Cioran.

Se parecía a Alejandro por la cabeza ladeada, a Cervantes por la bragueta siempre abierta y a Montaigne por no saber sumar, ni con números ni con centavos.

Georg C. Lichtenberg.

Y la araña sonriente de Odilon Redon.

En fin, todo sea por el control antidoping.

Que alguien (por favor) cierre la puerta.
19/05/2004 13:44 #. No hay comentarios. Comentar.

20/05/2004

Ficciones

20070202203837-dmyst.jpgNo sé, aquí hay algo (en la sala de máquinas) que no funciona, y no me refiero al Sr. E. El ascensor, quizá. De gitano-flamenco a funcionarial. O la simple rutina.

Esperaré la llegada de los escépticos. Al menos me provocan contradicciones intermitentes y fuga de cerebros. En el fondo me gustaría parecerme a ellos. Hasta que vuelvo a leer a Cioran; luego se me pasa.

A. G., posiblemente. Me insinúan en el tajo (caminito de la obra) que ha abrazado el aforismo de Bergamín: "Si quieres expresar la luz hazte cámara oscura". Eso sí, no me confirman en qué indescriptibles términos.

A la hora del bocadillo (chorizo de Salamanca) a todo el mundo le da por las probabilidades, la estadística, y los "juegos de palabras". Menos a Malraux, que es de la tierra, y ya está curado de espanto. ¿Un sandio? Un poeta, hombre. Malraux lo confirma: "Todo lenguaje litúrgico sometido a la Razón, y no a la poesía, está condenado a muerte".

Pues eso, eso mismo, piensa Malraux, y creo que no va desencaminado, porque la cara (me dice Malraux, señalando la foto de A.) es el espejo del alma, y a esa hora, Malraux, que en sus ratos libres trabaja de ferralla, tiene cara de cemento. Ambos, A.G. y el Sr. Malraux; cara a cara.

El cemento (la ferralla) no llama a lo mediático, al espectáculo. Los trabajadores de la construcción (por tangos) dejan en paz a Wittgenstein porque, al igual que el filósofo austriaco, saben reconocer "el límite".
20/05/2004 16:30 #. Hay 1 comentario.

21/05/2004

La tristeza

Han cortado el tráfico. Monárquicos y republicanos (esa es la marca) tienen motivos suficientes para elegir entre el absentismo laboral o las tonalidades pastel, entre el abrazo del oso o las cabriolas existenciales, entre los guiños sensacionalistas o las berenjenas de Almagro. A la caída de la tarde amenaza lluvia en la ciudad de los diamantes, en el balcón de la seducción y el diseño. Lo muestran las vallas publicitarias: a cada uno según sus posibilidades; a cada uno según sus necesidades. A la caída de la tarde (me concome este veneno) San José de Arimatea dejó la radio en el suelo y se puso a bailar; pero, claro está, eran otros tiempos. Tiempos de gazpacho y ajo blanco, de besos en Chueca o en Tirso de Molina; tiempos de independentistas zamoranos. ¡Menos mal que, al menos, el novio es del atleti! ¡Qué manera de perder, amigo: qué manera de sufrir! Lo único que guardo de la infancia es una fotografía de José Eulogio Gárate Ormaechea volando como un ángel. Y estas cosas unen. Pero los chicos del taxi son todos merengues y dicen las crónicas mexicanas que se han vuelto republicanos. Como La Tati, como Bambino psicodélico, como Camarón de la Isla bendiciendo a los gitanos desde el púlpito celeste. Monárquicos y republicanos; esa es la marca. Y ahora, han cortado el tráfico.

La tristeza, me dices; todo mentira: sólo sonríen los valientes. Todos los visitantes son marcianos pero también buena gente, gente dispuesta a todo. Gente de toros en Las Ventas y bocadillo de gallinejas, gentes como tú y como yo, abandonadas en mitad de la calle. Y hoy programan boda, y mañana rebajas y vacaciones, o festival de Eurovisión, y pasado mañana Eurocopa. Y está bien que así sea. ¿Cómo podríamos, si no, abandonar la tristeza? ¿Te imaginas a toda esta gente leyendo a Schopenhauer?

Los chicos del taxi cumplen también funciones estadísticas. Si salieran en televisión mejoraría la imagen de la seducción pero el espectáculo tendría entonces el rostro de Harry el Sucio: carácter de velocidad y furia. La prensa del corazón podría hablarnos de taxistas, de conductores de la EMT, del personal de limpieza; entonces, la prensa del corazón cumpliría, igualmente, funciones estadísticas, y las fotos de portada mejorarían muchísimo; pero no está demostrado que taxistas, conductores o cristaleros dispongan de un corazón noticiable, de una historia tan triste, y en esas condiciones resulta del todo imposible. Aunque yo conozco a una chica de la limpieza que es pura dinamita y daría mucho que hablar en los papeles; es como un sueño. Y tampoco frecuenta a Schopenhauer.

Tristeza não tem fim, aquí en el rompeolas, pero también mentira. Los miembros del reparto evitarán las zonas conflictivas, saludarán a las mujeres mucho antes, anticiparán el fin de semana. Y estas cosas unen.

Los escaparates están cerrados. Amenaza lluvia.

Para olvidar la tristeza, si te parece, podemos pasear por los jardines de São Paulo (éste es tú regalo), escuchar a Vinicius o a Jobim, disfrutar de la boda vía satélite. Porque hoy es un gran día. ¡Vivan los novios! ¡Viva la República! ¡Viva San José de Arimatea!

Han cortado el tráfico.
21/05/2004 11:45 #. Hay 7 comentarios.

23/05/2004

Reacciones alérgicas

Hans Magnus Enzensberger, en La Poesía de la Ciencia:


La figura del idiot savant, del "científico como idiota", no es pensable sin su correlato, que seguramente es mucho más fácil de encontrar. El idiot lettré es una especie que prolifera entre especialistas en humanidades, artistas y escritores, y que quizá se sienta todavía mejor en su limitación que su imagen especular. Cada uno de nosotros, como se sabe, es extranjero en casi toda la Tierra, y asimismo cada cual es semianalfabeto o analfabeto completo en casi todos los ámbitos del saber. Ver esto es una cosa, otra distinta es ya estar orgulloso del estatus de ignorante. El investigador de Shakespeare que nunca ha leído una página de Darwin, el pintor a quien se le nubla la vista cuando se habla de números complejos, el psicoanalista que no sabe nada de los resultados de los investigadores de los insectos y el poeta que no puede escuchar a un neurólogo sin adormecerse: ¡he aquí figuras involuntariamente cómicas, no muy alejadas de la variante del entontecimiento de que uno mismo es culpable!

Hace unos días, en este mismo diario, yo escribía:

"Cada cual celebra la vida a su manera".

Ahora leo (y, de alguna manera, hago mío):

"Cada cual se vuelve idiota a su manera". Chacun devient idiot à sa façon.

Al parecer, cuenta Enzensberger, ésta era la máxima de Peter Esterházy, el vástago de una familia principesca que ilustró su propio aserto de una forma brillante haciéndose primero matemático, luego futbolista y al final de todo un famoso novelista.

Y es que, con la llegada de la primavera, no dejan de atacarnos las primeras reacciones alérgicas. Y en mí se reproducen con la lenta agonía de las lecturas.

Uno camina como puede, a ciegas pero camina.

Hoy, al pasear con mis hijos bajo la lluvia, he visto la altura superior del arco iris.

Alguien, en algún lugar inédito, andaba escribiendo un poema.

También he tomado champán a los postres.

He acariciado a la gata y he vuelto a abrir, como siempre, este diálogo.

Nada que no pueda curarse con esta herida maravillosa.

Seguiremos informando.
23/05/2004 12:41 #. No hay comentarios. Comentar.

24/05/2004

Márgenes

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¿No tienes nada que decir? Está pasando ahí al lado, justo enfrente tuyo, en la pantalla de la televisión, muchas veces. ¿No es motivo suficiente para emitir una sola opinión? ¿No tienes acaso criterio propio? ¿O es que sólo te interesas por la aceleración de partículas, por la técnica, por la manipulación genética? ¿Cómo vas a explicar todo esto a tus hijos? Porque algo tendrás que explicarles, ¿no? ¿O acaso pretendes vivir en esta indefinición permanente? ¿Qué vas a comentar cuando te encuentres con los amigos? ¿Cómo vas a convencer a tus enemigos? Vas por mal camino, amigo, vas por mal camino. Hay barro en tus botas, ya lo sé, pero así estás escribiendo tu propio epitafio. Ya no opinas, amigo, ergo: ya no existes. ¿Es acaso incapacidad, desinterés, malformación congénita? ¿Dónde has pasado los últimos veinte años, amigo? ¿En este entrañable y desagradecido país? ¿En las afueras? ¿En el centro de alguna galaxia? ¿Cómo se llaman las leyes de tu país, amigo? ¿Qué alternativa tienes para luchar contra las injusticias? ¿Cuál es tu poeta preferido? ¿Eres federalista acaso o te adhieres al patriotismo constitucional? ¿Te gusta navegar o eres más bien de tierra adentro? Qué prefieres, amigo, ¿la Tarea del Héroe o el Escudo de Arquiloco? ¿Sísifo o Narciso? Ya va siendo hora de que aclares todo esto, por tu propio bien; no puedes continuar toda la vida en una nube. Todo está contaminado, eso es evidente; pero yo te noto alegre. ¿Qué diablos te está pasando? ¿Has aprendido algo importante y estás ocultándolo? ¿Guardas algún secreto que te vuelve inmortal, inmune al desaliento? ¿Te han visitado los dioses, amigo? ¿Te has vuelto humano?

FUNDAMENTO:

Enorgullécete de tu fracaso,
que sugiere lo limpio de la empresa:
luz que medra en la noche, más espesa
hace la sombra, y más durable acaso.

No quiso Dios que dieras ese paso,
y ya del solo intento bien le pesa;
que tropezaras y cayeras, ésa
es justicia de Dios: no le hagas caso.

¿Por lo que triunfo y lo que logro, ciego,
me nombras y me amas?: yo me niego,
y en ese espejo no me reconozco.

Yo soy el acto de quebrar la esencia:
yo soy el que no soy. Yo no conozco
más modo de virtud que la impotencia.


Agustín García Calvo.

Sonetos teológicos.

24/05/2004 18:58 #. Hay 6 comentarios.

26/05/2004

Ulises

A pesar de las señales se acaba perdiendo el contacto. No hay nadie en ese planeta, absolutamente lejano, al borde de los siglos, que invite a pronunciar palabra alguna, a componer una música cercana a las estrellas, a elaborar teorías o paradigmas en la ciencia viajera de los argonautas.

Lo más riguroso hasta ahora ha sido este silencio; conseguir lo más sencillo o lo más sorprendente y elaborado. Improvisar mensajes, discursos destinados a la salud de los poetas, cumplidos arquetípicos en lenguajes muertos, no está al alcance de la máquina.
26/05/2004 14:00 #. Hay 1 comentario.

27/05/2004

Out of the Blue

225251.jpgAdornos industriales: eficaces y reflexivos. Es mejor quemarse que oxidarse. Se lo comentaba el otro día a mi buen amigo Otis. Sobre todo ahora que tanto sabemos de "juegos de lenguaje", sobre todo ahora que afortunadamente hemos envejecido. ¿Afortunadamente? ¡No me jodas, hombre! ¿O acaso alguien lo duda?

Esto que sigue también es autobiográfico, o eso creo. Una anfetamina es como una llave de la palabra, una piedra preciosa en manos de un descerebrado, una boca podrida de espuma partida de la rabia. ¡Hola, buenas noches!, se oye en el escenario. ¡Somos Sangre Española y (ahora viene lo bueno) somos fascistas! ¡Hala, todo el mundo a bailar el pogo! ¡Viajen por países pequeños!, que diría el chico más pálido de la playa del Gros: ¡Son más fáciles de visitar! ¿Oxidarse? ¡No me jodas, hombre! Hace falta mucho valor para sudar como un cerdo bailando pogo y gritando aquello de ¡Que dios reparta suerte!; mucho peor resultan las visiones, las imágenes en la noche. Yo me hice punk en San Cristóbal de La Laguna; allí devorábamos arroz a la cubana con coñac, para no perder la perspectiva. Decibelios era una banda de paletas y bolingas. Morrisey no supo nuestros nombres, pero jamás olvidará nuestras caras. ¡Son árabes! ¡Son árabes!, gritábamos en la grada; pero no, no eran árabes: eran avispas azulgranas.

FUNDAMENTO:

ESTO NO ES HAWAII

Sabino Méndez fue guitarrista y compositor de algunas de las mejores canciones de un famoso grupo de rock barcelonés de la década de los 80. Ahora, al igual que nosotros, ha decidido mirar hacia atrás para intentar explicar su experiencia y explicarse a sí mismo; acaba de publicar un libro, Corre, Rocker, que, como este archivo, es un recorrido por el mundo de los sueños rebeldes, las drogas, las ilusiones y los fracasos. Para él, como para muchos de nosotros, aquellos fueron años de "transición democrática". En 1989 publicó un artículo titulado Se acabó el pastel; en una entrevista reciente repasa el contenido de este artículo con ideas que me resultan extrañamente familiares. Lo bonito de este retraso secular –comenta Sabino- que llevamos con respecto a las movidas de otros sitios fue que llegar tarde hizo que nuestro sueño, en ese momento particular de la transición democrática, tuviera características propias. Tenía algo muy peninsular, aquello del esperpento y una especie de humor berlanguiano, ése que hace enternecedor lo ridículo que tiene el ser humano. Ese sueño duró una etapa especial, hasta que las inquietudes juveniles se pudrieron al tener que enfrentarse a los compromisos adultos, al tener que gestionar sus ambiciones con respecto al mundo real.

Palabra de rocker.

En otro lugar de la entrevista encontramos la pregunta final del final de la historia. ¿Por qué hacíamos tanto el idiota? Y Sabino, que un día decidió cambiar la guitarra por los libros, contesta con franqueza: Porque éramos jóvenes, porque todo era nuevo y porque, en un momento dado, llegamos a creer, puesto que no teníamos referentes, que se podía llevar a la práctica el mundo que habíamos imaginado. En algunos casos tuvimos gloriosos aciertos y en otros hicimos el ridículo de una manera espantosa. Es la cara y la cruz, la parte maravillosa del ser humano y de la ilusión. Fuimos pretenciosos, absurdos, maravillosos, prodigiosos y estúpidos.

LA LAGUNA

Anillos de memoria. Una nueva aventura me recuerda que, en Abril, las madrugadas son olorosamente frías. En La Laguna, San Cristóbal de La Laguna. ¿Hace cuántos años, en aquellas callejas inclinadas donde siempre, desde cualquiera de ellas, avizorábamos el mar? En la Plaza del Adelantado, persiguiendo palomas para la cena; bajo el árbol de los brazos (junto a la diosa psicología), lavando las heridas en el océano. Hijo de la memoria laboriosa; la vía salvaje al paraíso o la ignorancia drogada como método. Cajón desastre: La Laguna, memoria de bosque fosilizado.

Enrique Bustamante.

El Archivo de Chicago.
27/05/2004 18:17 #. Hay 2 comentarios.

30/05/2004

Cultura del agua

Hace unos días, el 27 de mayo para ser más exactos, en esa zona de la Red llamada Tierra y Libertad, J.R., su propietario, nos informaba con exactitud de que Murcia, a pesar de las apariencias o discursos que señalan lo contrario, no está sedienta. En otras palabras, que malgasta y desaprovecha sus propios recursos, que utiliza mucha más agua de lo que sería aconsejable. La necesidad del toxicómano, añadía J.R., enlazando el análisis de la realidad con la poética de lo evidente. Y es que es dejar de llover a cántaros, quedarnos secos, a dos palmos del agua, y transformarnos en poetas; o en cronistas certeros del secano, de la desertización general, que viene a ser lo mismo.

La cultura del agua, la posibilidad de modificar sistemas de riego o de evitar prácticas de dudosa necesidad colectiva, era comentada y refutada a continuación en la sala de máquinas de los comentarios, con un nuevo órdago (esta vez a la grande) que puede dar mucho que pensar y que incluso, a poco que nos pongamos a ello, puede obsequiarnos con dolores de cabeza. Alguien que firma "bacterio" apunta que no sería muy costoso convencer a la población de que gaste menos agua: sólo habría que subir el precio. Y un poco más adelante, José Carlos Rodríguez, comentarista liberal donde los haya, con quien he coincidido en diferentes foros y a quien tengo por persona inteligente, anunciaba que iría incluso un poco más lejos, permitiendo un mercado libre del agua, y anunciando que, más adelante, escribiría argumentando esta teoría.

Yo se lo agradeceré profundamente porque, en este tema, como en tantos otros, me siento un poco huérfano, necesito que alguien me lo explique con claridad, que me abra estos ojos que no siempre aguantan abiertos; pero mientras llega el momento no puedo dejar de preguntarme: ¿Y el aire? ¿Para cuando un libre mercado del aire?

Mientras llega esa respuesta mato el tiempo leyendo a Enzensberger:

Hay muchos motivos para creer que el capitalismo sólo podrá sobrevivir mientras pueda contar con acciones humanas que se sustraen a su lógica. El aire sigue siendo un bien que se utiliza sin retribución la mayoría de las veces. Parece que hay ciudades que no exigen dinero por entrar en los parques. Aquí y allá se comunican gratuitamente pensamientos. No todas las relaciones amorosas se calculan al céntimo, y el tráfico de niños y (hasta el momento todavía) de órganos humanos está sometido a limitaciones que a la economía de mercado le son ajenas.

Y calmo mi sed con agua.

Ya saben: la necesidad del toxicómano.

Del grifo, claro está.

Agüita del avellano.
30/05/2004 01:34 #. Hay 5 comentarios.


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